![]() |
|||
| En Las Barranquillas se levanta una chabola ilegal cada ocho horas | |||
MADRID Una chabola cada ocho horas. No hay especulación inmobiliaria más desmesurada que la que se amasa día a día en Las Barranquillas, un poblado de Vallecas convertido en el gran mercado de la droga. La Asociación de Vecinos Ahora denunció ayer ante el delegado del Gobierno, Pedro Núñez Morgades, que en las últimas tres semanas han aparecido en el poblado 70 nuevas chabolas, es decir, tres cada día, una cada ocho horas. Estas casetas recientes se unen a las 200 que siguen en pie «formando un cordón umbilical de un kilómetro de longitud que prácticamente une Las Barranquillas con el casco urbano de Vallecas», según afirma Ignacio García, presidente de Ahora. Las nuevas chabolas están ocupadas por familias que se dedican al tráfico de drogas, la única actividad económica de un poblado en el que hay casas que ganan 100.000 pesetas diarias vendiendo sustancias ilegales. Según García, las 70 últimas chabolas «se han parado a 100 metros de las primeras casas del casco urbano, pero no pasarán de ahí porque a esa gente no le interesa meterse en el barrio». A la reunión que García mantuvo ayer con el presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos, Prisciliano Castro; el concejal de Villa de Vallecas, Angel Garrido, y el propio delegado del Gobierno, la asociación Ahora llevó otra denuncia: 20 familias de Las Barranquillas han okupado otras tantas casas en el Camino de La Gavia. Agresiones y amenazas «En La Gavia vivía gente que venía los fines de semana desde hace 20 años. Cuidaban sus huertos y sus árboles y no se metían con nadie. Pero la otra noche aparecieron 20 familias de Las Barranquillas, se metieron a saco en las casas y se instalaron en ellas. A algunos de los dueños los agredieron y a otros los amenazaron. Tenemos 20 denuncias en comisaría», señala el presidente de la asociación vecinal. El concejal de Villa de Vallecas insistió en la doble ilegalidad de los terrenos adyacentes a Las Barranquillas. «En estos momentos se registra una ocupación ilegal de estos terrenos que, a su vez, fueron ocupados ilegalmente por unos huertanos». En los últimos tres días, la Administración ha derribado 23 chabolas de Las Barranquillas. Sin embargo, sus moradores no han pedido ningún tipo de asistencia social. Para el concejal Garrido, la razón está en que la mayoría de sus inquilinos está relacionada con las drogas. Otras 90 chabolas tienen firmada una orden de destrucción para las próximas semanas. Pero, aún hay 150 más que tienen el futuro inmediato asegurado. Ignacio García pidió ayer a Núñez Morgades una medida urgente: «Que hable con los jueces para que agilicen las órdenes y los trámites de derribo». Pero, el poblado seguirá en pie. «Hay más de 100 niños escolarizados allí y el autocar los tiene que llevar todos los días al colegio», apuntó Angel Garrido. Por su parte, Núñez Morgades indicó que la vigilancia en Las Barranquillas se incrementará con un mayor número de policías nacionales y municipales. Centro social El delegado del Gobierno aludió a la apertura de un centro de trabajo social del IRIS (Instituto para los Realojos y la Integración Social) en Las Barranquillas. Asimismo, hizo mención a la próxima inauguración de la narcosala en la zona. «Tres educadores sociales trabajarán en la captación de toxicómanos para derivarlos a medidas alternativas. También se baraja la opción de llevar un metabús». En la actualidad, existen en Madrid 1.618 familias que viven en chabolas o infraviviendas, según datos ofrecidos ayer por Luis Eduardo Cortés. El consejero de Obras Públicas se comprometió a que en julio estarán desmantelados los poblados de La Celsa y de La Rosilla. «Después, probablemente en septiembre, seguiremos con El Pozo del Huevo». RAFAEL J. ALVAREZ. LORENZO MARINA ( De "El Mundo", Seccion Madrid. 13/Abril/2000)
|