Margarita Rodrigo de Frutos

 

AMO A MACHADO

 

 

     Disfruto leyendo poesía y lo hago con frecuencia. Al rastrear de donde me viene el gusto por la poesía llego a mi infancia, a los buenos momentos que pasábamos en familia aprendiendo y recitando poemas, tambien se recitaban en la escuela y en algunas obras de teatro que representabamos. 

     Conocí la poesía de Antonio Machado en mi juventud, desde entonces me ha acompañado en mi caminar. Amo su poesía porque partiendo de lo cotidiano, el paisaje, el clima, los momentos del día, el poeta nos acerca a su mundo exterior impregnánodlos de las sensaciones que pueblan su intimidad y se entrelazan con nuestro sentir, nuestro querer, nuestro pensar. Eso de llevarte de lo mas sencillo a lo más profundo me cautiva, me abre horizontes, me transmite ilusión y esperanza.

 

Si atraviesas un mal momento personal o colectivo, si te parece que todo está podrido tienes el poema del olmo seco en su mitad podrido que le salen unas hojitas verdes ¡que esperanzador!

 

Todos conocemos los caminos y hemos paseado por ellos. Machado lo lleva al camino de la vida de cada uno, que solo cada persona puede hacer caminando y cada paso que das no tiene vuelta atras, solo para apoyarte o rectificar al dar el siguiente.

 

La belleza del poema que dedica a las moscas, insectos en ocasiones molestos, con los que convivimos y que le evocan tantas cosas.

 

Hay otro poema que quiero mencionar: "Las encinas", ese canto a las encinas a las que da unos valores que quizás convendría actualizar. Machado ama la naturaleza, la respeta, la canta, la humaniza, se funde y confunde con ella.

 

En una parte del poema va comparando las encinas con otros árboles que destacan por algun aspecto externo, a la encina no la encuentra nada externo llamativo: En tu copa ancha y redonda / nada brilla / ni tu verdioscura fronda / ni tu flor verdiamarilla"

 

A continuación va desgranando valores que le atribuye: fortaleza, austeridad, bondad,mantenerse siempre igual, captar la atracción de los poetas y pintores para que la incluyan en sus creaciones, tambien la realeza aparece por los encinares, pero sobre todo la entrega a los aldeanos de su sombra y su leña.

 

De una forma especial resalta su capacidad de adaptación a los distinos climas y a los distintos suelos.

 

En este tiempo que nos toca vivir tan cambiando en todos los campos: el del clima, la tecnologia, las relaciones sociales, este poema me ha llevado a preguntarme: ¿Sobrevivirán las encinas al cambio climático?.

 

Apuesto por ellas.

 

 

   

                                                                                      

                                                                                       Margarita Rodrigo de Frutos

 

Margarita Rodrigo pertenece a la Asociacion de Vecinos "La Unión" de Vallecas

 



 


 

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